La escuela guarda el celular. En casa aprendemos a usarlo.
El martes 3 de noviembre entra en vigor en todo México el Acuerdo 09/09/26 de la SEP, publicado en el Diario Oficial de la Federación.
Desde ese día, en las escuelas mexicanas de educación inicial, preescolar, primaria y secundaria, públicas y particulares, niñas, niños y adolescentes no podrán usar el celular, el reloj inteligente ni otros dispositivos personales durante toda la jornada escolar, recreo incluido.
Algunas familias sienten alivio; otras, dudas. Las dos cosas son válidas. Aquí no vamos a debatir la medida. Vamos a pensar en la pregunta que nos deja a quienes estamos en casa: si la escuela guarda el celular, ¿dónde aprenden nuestros hijos a usarlo bien?
unoQué cambia, en corto
En educación básica, los dispositivos personales solo se pueden usar para actividades educativas programadas por la maestra o el maestro, en emergencias personales y por motivos de discapacidad, accesibilidad, inclusión o salud.
El decálogo de la SEP para educación básica lo dice así: «si tengo uno, lo dejo en casa o lo guardo durante toda la jornada escolar».
La niña o el niño pide ayuda a su maestra o maestro, y la escuela se comunica con la familia por los medios que ya tiene establecidos.
El acuerdo privilegia «un enfoque formativo, preventivo, de corresponsabilidad […] por encima de un enfoque exclusivamente restrictivo o punitivo».
Los acuerdos concretos se construyen en asambleas con madres y padres de familia, y los estados tienen 180 días para ajustar sus propias reglas. En bachillerato, cada plantel decide.
No llega de la nada. Según el propio acuerdo, 19 estados ya tenían reglas sobre celulares en las escuelas, y medidas parecidas existen en Francia, Italia, Brasil, Chile y otros países. Y aun entre las figuras educativas que la SEP encuestó, la opinión no era una sola: 88.8% estaba de acuerdo con limitar el acceso durante la jornada, pero solo 56.3% apoyaba que el acceso fuera nulo. Hay matices, y está bien que los haya.
dosNo podemos tapar el sol con un dedo
La tecnología ya está en la vida de nuestros hijos, y la inteligencia artificial también. La propia SEP lo reconoce en el texto del acuerdo: estos dispositivos «pueden constituir herramientas útiles para el aprendizaje» cuando se usan con un propósito.
En diez países, entre ellos México, los hijos tienen más de tres veces más probabilidad que sus padres de usar IA.
En algunos de esos países, hasta la mitad de los adolescentes encuestados ya usa IA.
La pregunta ya no es si nuestros hijos van a usar tecnología e IA, sino cómo y con quién.
tresEl uso no desaparece: se mueve
Un estudio en 30 escuelas de Inglaterra comparó a 1,227 estudiantes de 12 a 15 años en escuelas con y sin restricción de celulares. En las que restringían, el alumnado usaba menos el teléfono durante el día escolar, pero el tiempo total de pantalla, entre semana y en fin de semana, fue prácticamente el mismo: de 4 a 6 horas diarias (The Lancet Regional Health – Europe, 2025).
Es un estudio con adolescentes y no prueba causa y efecto, pero deja una idea clara: lo que pasa entre la salida de la escuela y la hora de dormir depende, sobre todo, de la casa.
La regla cubre unas cinco horas. Las demás horas despiertos son de casa.
El acuerdo de la SEP también lo dice: su eficacia «no sólo depende de la definición de medidas regulatorias», sino de la corresponsabilidad de autoridades, docentes, estudiantes y familias. Y habla de formar una «ciudadanía digital crítica».
Si tengo celular o dispositivo digital, lo apago durante toda la noche.Punto 4 del decálogo para educación básica · Acuerdo 09/09/26
cuatroQué funciona en casa: acompañar
La investigación sobre cómo madres y padres acompañamos el uso de la tecnología llega a una conclusión bastante constante.
Restringir reduce mejor cuánto tiempo pasan frente a la pantalla.
Platicar y usar la tecnología juntos reduce mejor los riesgos.
Metaanálisis de 52 estudios y más de 74,000 participantes: Chen y Shi, 2019. Una revisión más reciente, de 88 estudios, encontró que usar la tecnología juntos y conversar sobre ella se asocia más con el bienestar digital de los hijos que solo restringir: Tan y colaboradores, 2025.
Y hay algo que ninguna regla escolar alcanza: nuestro ejemplo. Cuando los adultos interrumpimos la convivencia por el celular, los hijos tienden a usar las pantallas de forma más problemática (metaanálisis de 53 estudios, 2025). No prueba causa, pero el mensaje es amable: lo que hacemos con nuestro propio teléfono enseña más que lo que decimos.
cincoIdeas para empezar esta semana
Para todas las edades
- Conócela tú primero. Usa la IA unos días para tus propias dudas. Así podrás conversar desde la experiencia y no desde el miedo.
- Hagan un acuerdo familiar. Para qué sí, para qué no, dónde y cuándo. Que incluya también a los adultos.
- Celular fuera de la mesa y fuera del cuarto en la noche. Para todos, no solo para ellos.
- Pregunten antes de creer. Lo que diga una pantalla, también la IA, se platica y se compara con otra fuente.
- Úsala a solas para preparar preguntas, juegos o experimentos.
- A la mesa llevas la conversación, el papel y el lápiz.
- Después de cada respuesta de la IA, busquen una segunda fuente (un libro, un atlas, una página oficial) y comparen.
- Tres cosas que no se le dicen a una IA: su nombre completo y su escuela, dónde viven, y fotos o secretos.
- Hablen de la IA «amiga»: no es una persona, aunque lo parezca. Para las preocupaciones, estás tú.
- Si llega el momento de una cuenta propia, ábranla juntos y revisen la edad mínima y los controles de cada plataforma.
seisCinco preguntas para la escuela
- ¿Dónde se guarda el celular y quién responde si se pierde?
- ¿Cómo nos avisan si hay una emergencia?
- ¿Qué actividades con dispositivos están programadas?
- Si mi hija o hijo tiene una necesidad de salud, una discapacidad o un trayecto largo, ¿cómo pido la excepción?
- ¿Cuándo es la asamblea con las familias y qué se acordó?
sieteLa escuela empieza; la casa es indispensable
Yo veo esta regla como una pausa que nos regala la escuela: unas horas sin pantalla que no tenemos que pelear en casa. Lo que pase en las otras ya nos toca a nosotros, y no hace falta ser expertos en tecnología para eso. Hace falta estar.
Esta semana, pregúntale a tu hija o a tu hijo cómo vive la nueva regla. Y escucha.
«Cuéntame más»
Si quieres ideas para esas horas en casa, aquí está nuestra guía gratuita. Sin registro.
Abrir la guía (PDF)Fuentes
- SEP. Acuerdo número 09/09/26 para garantizar los derechos de niñas, niños, adolescentes y jóvenes en la interacción, uso responsable y seguro de los dispositivos digitales personales. Diario Oficial de la Federación, 22 de septiembre de 2026.
- SEP. Boletín 356: «A partir del 3 de noviembre, apaga la pantalla y enciende tu imaginación».
- INEGI (2026). Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2025.
- UNICEF Innocenti (2026). Snapshot of AI usage among children and parents. Y comunicado de prensa, 30 de junio de 2026.
- Goodyear, V. A., y colaboradores (2025). School phone policies and their association with mental wellbeing, phone use, and social media use (SMART Schools). The Lancet Regional Health – Europe.
- Chen, L., y Shi, J. (2019). Reducing harm from media: A meta-analysis of parental mediation. Journalism & Mass Communication Quarterly, 96(1).
- Tan, C. Y., Xu, N., Liang, M., y Li, L. (2025). Meta-analysis of associations between digital parenting and children’s digital wellbeing. Educational Research Review, 48.
- Zhang, J., y colaboradores (2025). Parental technoference and child problematic media use: Meta-analysis. Journal of Medical Internet Research, 27.